miércoles, 19 de marzo de 2014

Escribana del remate de los slots falsificó el documento público

La notaria cometió el mismo error que el escribano de la subasta de Pluna



El 17 de marzo de 2011, el director de Casinos, Javier Chá, levantó la mano en un remate en la calle Colonia y adquirió 10 slots que estaban en situación irregular, por lo que la subasta está siendo investigada por la justicia especializada en Crimen Organizado. Entre otras irregularidades que rodearon el acto, la escribana pública expresó en el acta del remate que “hubo varias ofertas”, pero eso no es cierto, porque hubo una sola oferta, la de Chá, como admitió el jerarca en el juzgado.

“Después de oír varias ofertas aceptó la mayor y última por la suma de US$ 94 mil que hizo la Dirección Nacional de Casinos a través de su director, Javier Chá, quien resultó mejor postor”, expresó la escribana, según documentos a los que accedió El Observador. 

Sin embargo, “la compra fue por la base y el único postor fue el Estado”, dijo el director de Casinos a El Observador. Esto ya lo había explicado el 29 de julio de 2009 en la comisión de Hacienda de Diputados y en noviembre de 2012 en el juzgado.

El error notarial es idéntico a uno de los que cometió el escribano Pablo Seitún, quien labró el acta de la subasta de los siete aviones Bombardier de Pluna y que fue procesado sin prisión por “falsificación de documento público”. Aunque hubo un solo oferente en la subasta de Pluna, Seitún expresó que “hubo varios ofrecimientos y pujas”, señaló el fiscal Juan Gómez al pedir su procesamiento. El escribano de la subasta de Pluna cometió, además, otro error: “No estampa el nombre completo del oferente”, Hernán Antonio Calvo Sánchez, agregó.  Gómez es también el fiscal del caso de la subasta de los slots que estaban en situación irregular y compró Casinos del Estado.

Nadie sabía nada
En el remate, junto a Chá, estaba el actual director de Loterías y Quinielas, Luis Gama, quien en ese entonces ocupaba el cargo de encargado interino del Área Comercial de Casinos. Chá, Gama y el rematador de la subasta, Sergio Fain, ya declararon en el juzgado en noviembre de 2012. Fuentes vinculadas al caso informaron a El Observador que volverán a hacerlo próximamente, pero esta vez, al menos los dos primeros, en calidad de indagados.

Ante el juez Néstor Valetti y el fiscal Gómez, Chá negó conocer que los slots estuvieran en situación irregular y descargó la responsabilidad por la compra sobre Gama y sobre el gerente del Área de Administración General, Daniel Bollota, por no informarle que las tragamonedas no habían pagado los impuestos de importación correspondientes. En la resolución que ordena iniciar una investigación administrativa, publicada por el semanario Brecha en abril del 2013, Chá expresó: “El hecho era de conocimiento del Área de Administración General y posteriormente del Área Comercial, sin que en ningún momento le fuera informado a esta Dirección General, con el agravante de que se permitió que el director (Chá) participara en la subasta y comprara los bienes que a esa fecha, hacía cinco meses que se encontraban en el país en situación irregular, y que permaneciera, hasta el 3 de octubre de 2011, en completo desconocimiento de la irregularidad y de la situación generada”.

Consultado por El Observador, el entonces encargado del Área Comercial, Gama, admitió que estuvo presente en la subasta, que Chá fue el único postor, que ambos declararon en noviembre de 2012 en el juzgado, pero negó haber estado al tanto de que las máquinas estuvieran en situación irregular.

No hubo multas ni recargos
Tras la compra de los slots, la Dirección de Aduanas dispuso que “se proceda a la regularización definitiva de los bienes mediante una nacionalización que incluya no solo el pago de los tributos y tasas correspondientes, sino las multas y recargos previstos en el Código Tributario”. 

Sin embargo, una resolución del Ministerio de Economía, firmada por Pedro Apezteguía, entonces director de la secretaría y hoy asesor ministerial, exoneró de los impuestos, multas y recargos a Casinos (ver Apunte). 

En entrevista con El Observador, Chá informó que Casinos no pagó multas, recargos ni tributos por esas máquinas que estaban en situación irregular (la “admisión temporaria” que otorga Aduanas estaba vencida). “Si no hubo perjuicio económico y no hay interés afectado, no hay ilegalidad, sino una irregularidad en un proceso administrativo”, justificó.

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