Jefferson Diego Gonçalvez fue interrogado por la Policía durante varias horas. Afirmó haber sido "orientado por un pai umbanda a que si hacía ese sacrificio humano, ganaría mucho dinero en la vida y tendría éxito profesional”
mar mar 18 2014 18:00
Jefferson Diego Gonçalvez reconoció hoy ante la Policía ser el asesino de la joven uruguaya Martina Piazza Conde y dijo que “fue orientado por un pai umbanda a que si hacía ese sacrificio humano, ganaría mucho dinero en la vida y tendría éxito profesional”.
El hombre de 30 años declaró por más de tres horas ante la Policía brasileña. Y si bien su confesión estuvo plagada de contradicciones, confirmó las líneas de investigación que las autoridades venían siguiendo desde que se descubrió el crimen.
Pero se destacó en sus palabras que haya acabado con la vida de la chica tras recibir un "consejo espiritual", informa hoy Subrayado.
Alexandre Macorin, responsable del caso, dijo que Jefferson y Martina estuvieron momentos antes del crimen en un "terreno santo" y fue allí, según el asesino, donde recibió la "orientación" para cometer el asesinato.
“Motivado por ese consejo, según él, acabó cometiendo el crimen”, dijo Macorin y agregó que el hombre dijo que "tenía premeditado el crimen, que tras cometer una relación sexual con Martina había desistido de hacerlo, pero volvió al intento inicial de hacer ese sacrificio humano".
Según las autoridades, Gonçalvez no mostró signo alguno de arrepentimiento mientras confesaba el crimen, más allá de una preocupación por haber arruinado su vida al quedar privado de libertad.
Si bien el hombre presenta un comportamiento típico de un psicópata, la Policía quiere demostrar que fue el autor del crimen y lo someterán a varios exámenes para probar su estado de salud mental.
Se espera que la Justicia resuelva sobre lo ocurrido en los próximos días.
Pero se destacó en sus palabras que haya acabado con la vida de la chica tras recibir un "consejo espiritual", informa hoy Subrayado.
Alexandre Macorin, responsable del caso, dijo que Jefferson y Martina estuvieron momentos antes del crimen en un "terreno santo" y fue allí, según el asesino, donde recibió la "orientación" para cometer el asesinato.
“Motivado por ese consejo, según él, acabó cometiendo el crimen”, dijo Macorin y agregó que el hombre dijo que "tenía premeditado el crimen, que tras cometer una relación sexual con Martina había desistido de hacerlo, pero volvió al intento inicial de hacer ese sacrificio humano".
Según las autoridades, Gonçalvez no mostró signo alguno de arrepentimiento mientras confesaba el crimen, más allá de una preocupación por haber arruinado su vida al quedar privado de libertad.
Si bien el hombre presenta un comportamiento típico de un psicópata, la Policía quiere demostrar que fue el autor del crimen y lo someterán a varios exámenes para probar su estado de salud mental.
Se espera que la Justicia resuelva sobre lo ocurrido en los próximos días.

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